.
Y a mí, por cruzar los límites del abismo al Limbo,
me transformó en “El Monstruo” que ama sin saber
decirlo.
El Yaguareté,
camuflajeado
me escucharás rugir...
Siento, pienso y me manifiesto.
Vivo y me enamoro con pasión,
nunca oigo lo que dicen…
No sé vivir de otra manera.
118