Page 83 - LIBRO EL MONSTRUO
P. 83
.
En la Selva al principio nada le gustaba a Jekupé,
pero con el transcurrir de los latidos sí, y a tal punto
le fue agradando que, con tantas abundancias del
entorno, aumentaron sus carencias.
Ella ya se siente parte de la Selva.
¡Se olvidó del Limbo!
Con tanta biodiversidad, lazos y alimentos, se olvidó
de las humeantes humildes comidas, de las cálidas
conversaciones entre mates.
La Ranita se lamenta al ver débil al fogón y la Paca
furiosa exclama:
¡Te lo advertí!
82

