Hay vínculos que no nacen de una estrategia. El que une a Constructora Resek con la comunidad Mbya Guaraní Ivytu Porá es uno de esos. Surgió en algún momento del recorrido que el ingeniero Julio Resek fue haciendo por el interior de Misiones a lo largo de los años, en alguno de esos parajes, en alguna picada que se adentra al al monte donde este se cierra y el tiempo corre distinto. No hubo protocolo ni agenda. Primero fue un saludo. Después una conversación que se mantuvo en el tiempo, interés genuino, reconocimiento mutuo. Y desde entonces, la relación no se cortó.
El miércoles 14 de mayo de 2026, ese vínculo tomó forma otra vez. Una delegación de Ivytu Porá llegó a la sede de Constructora Resek en Posadas, proveniente del valle del Cuña Pirú en Aristóbulo del Valle. Vinieron con un propósito de trabajo, para una fecha cargada de significado personal para Julio Resek y con regalos que nadie esperaba.

Domingo Moreira: autoridad, memoria y saber constructivo
Domingo Moreira es una voz respetada de la comunidad Ivytu Porá. En el diálogo con Constructora Resek ocupa también otro lugar: es una fuente viva de conocimiento sobre arquitectura y construcción en el ambiente subtropical misionero. Un saber que no está en los manuales técnicos. Está en la práctica acumulada de generaciones que construyeron en equilibrio con el monte, el agua y el viento, mucho antes de que existiera el concepto de arquitectura bioclimática.
El intercambio no es unidireccional. Constructora Resek no solo escucha: documenta, preserva y aplica. Parte de lo que Domingo Moreira y otros referentes de comunidades Mbya del interior de Misiones comparten con la empresa encuentra su traducción concreta en proyectos como el Barrio Cerrado La Selva en Candelaria. Saberes que corren el riesgo de perderse con el tiempo se vuelven, de esta forma, parte de una forma contemporánea de construir. Ese es uno de los sentidos más profundos del modelo de triple impacto que define a Constructora Resek: no solo preservar el monte, sino también la memoria de quienes aprendieron a vivir en él.
La comunidad Ivytu Porá no es el único vínculo de este tipo que sostiene Constructora Resek. A lo largo de décadas de obra en el interior de Misiones, el ingeniero Julio Resek recorrió parajes, se adentró en picadas y montes que pocas veces aparecen en los mapas urbanos. Ese recorrido lo fue acercando a distintas comunidades Mbya de la provincia, cada una con su territorio, su cacique y sus propias tradiciones. Con varias de ellas mantiene contacto activo hasta hoy. La visita de Ivytu Porá tiene un significado particular por lo que representó ese día, pero es parte de un diálogo más amplio y respetuoso que el titular de la empresa sostiene con el pueblo Mbya Guaraní en su conjunto.
Las construcciones tradicionales Mbya en zonas con presencia de agua se levantan sobre pilotes. No es una solución decorativa. Es ingeniería: los pilotes elevan la estructura del suelo húmedo, permiten que el aire circule por debajo de los pisos y regulan la temperatura interior de forma natural. El mismo principio que hoy fundamenta buena parte del diseño bioclimático en climas cálidos y húmedos como el de Misiones.
A eso se suma el manejo de los vientos y la orientación solar. Las aberturas en las construcciones Mbya no se ubican al azar. Responden a una lectura precisa del entorno: de dónde viene el viento predominante, cómo incide el sol en cada estación, cómo generar sombra sin cerrar la ventilación. Los revestimientos de barro y paja, materiales locales de bajísima huella ambiental, funcionan como aislante térmico natural. Absorben calor durante el día y lo liberan gradualmente por la noche, amortiguando los extremos de temperatura.
Nada de esto es rudimentario. Es sofisticado. Y es exactamente lo que la arquitectura bioclimática contemporánea redescubrió, sistematizó y adaptó a los materiales y tecnologías actuales. Constructora Resek dialoga con ese saber desde hace años. Domingo Moreira lo porta y lo transmite. Ese intercambio está documentado en videos publicados en las redes de la empresa, donde el cacique recorre el predio de Barrio Cerrado La Selva y explica, en su propia voz, los principios constructivos que su comunidad aplica desde tiempos que preceden a cualquier tratado de sustentabilidad.
«La arquitectura sustentable dialoga con la tradición. No se puede construir con conciencia ambiental si se ignora la cultura del lugar.»

Lo que la comunidad trajo
La delegación trajo 16 recetas de la cocina tradicional Mbya. Las cocinaron y presentaron en la sede de la empresa, como parte del trabajo de investigación que nutre el calendario de adviento del Portal de la Navidad. La cocina Mbya es también un archivo. Cada preparación lleva adentro una forma de relacionarse con el monte, de conocer qué se cosecha en cada estación, de entender el territorio como despensa y como ecosistema al mismo tiempo. Documentarla es preservar algo que no tiene edición en papel ni entrada en Wikipedia.
Además de las recetas, la delegación entonó tres cantos propios y recitó una poesía en lengua guaraní. El canto Mbya no es entretenimiento. Es transmisión. Es la forma en que una comunidad preservó durante siglos su cosmología, sus relatos de origen y su relación con lo sagrado. Escucharlo en la sede de una constructora en Posadas es, en sí mismo, un acontecimiento cultural que merece registro.
Una fecha que no estaba en el programa
El 14 de mayo habría sido el cumpleaños número 80 de la madre del ingeniero Julio Resek, ya fallecida. La comunidad lo sabía. Y eligió ese día para compartir la jornada junto a él. Ese gesto no estaba planificado. No forma parte de ningún brief ni de ningún plan de comunicación. Es la clase de cosa que ocurre cuando una relación tiene años de historia real detrás.

Los regalos
Tampoco estaban en el programa los regalos. La delegación trajo un bolsito tejido. Natividad, una de las niñas de la comunidad, se sentó a dibujar durante el encuentro y al terminar entregó tres dibujos. Y luego llegó la pieza que nadie esperaba: una pieza revestida completamente con cestería Mbya, tejida en fibras blancas y negras con diseños geométricos en rombo de precisión milimétrica, y una tapa tallada en madera con la figura de un yaguareté.
Para entender el peso de ese regalo hay que entender qué es la cestería Mbya. No es artesanía decorativa. Según la investigadora Eva Isabel Okulovich, en su estudio La cestería Guaraní-Mbya de la Argentina publicado por la Editorial Universitaria de la Universidad Nacional de Misiones, cada pieza es una manifestación visual de la religión Mbya. Los materiales tienen origen sagrado: las cintas de takuara y takuapi, cañas de la selva paranaense, aportan la corporalidad femenina del tejido. El güiembepi, hilo obtenido de las raíces aéreas de una planta parásita del monte, es el elemento masculino, el encargado de plasmar en el tejido lo que la cosmología Mbya llama las «palabras-alma» otorgadas por Nanderú. Los tintes, cuando los materiales del monte escasean, se obtienen hirviendo corteza de katiguá con cenizas de árbol.
Cada rombo, cada línea, cada patrón geométrico que cubre la pieza no es ornamento. Es escritura. Es memoria. Es una forma de hacer visible lo que no tiene palabras en ningún otro idioma.
«Siendo originario tiene que saber de cestería… si no, pierdes la forma de ser.»
Okulovich documenta también el sentido profundo que tiene entregar una pieza de cestería a alguien ajeno a la comunidad. En la cosmovisión Mbya, ese gesto tiene historia larga: fue la forma en que los pueblos originarios establecieron sus primeras relaciones con los forasteros, ofreciendo una ofrenda de vínculo cargada de poder simbólico, capaz de despertar fascinación y de construir redes de confianza e intercambio duraderas. No es un regalo casual. Es un acto de apertura deliberada, una forma de decir: queremos seguir en relación con vos.
Julio Resek y la comunidad Ivytu Porá llevan años construyendo ese vínculo. La pieza tejida que Domingo Moreira puso en sus manos el 14 de mayo no es el principio de esa relación. Es su confirmación.

Domingo Moreira, una de las voces importantes de la comunidad Mbya Guaraní «Ivytu Porá» del valle del Cuña Pirú en Aristóbulo del Valle, durante una visita al predio del Barrio Cerrado La Selva en Candelaria, Misiones, desarrollo inmobiliario de Constructora Resek. En el encuentro, Moreira compartió saberes constructivos ancestrales de su cultura: el uso de pilotes en zonas húmedas para elevar estructuras y favorecer la circulación del aire, la orientación de aberturas según los vientos predominantes y la incidencia solar, y el empleo de revestimientos de barro y paja como aislante térmico natural. Estos principios, desarrollados por el pueblo Mbya Guaraní durante siglos en equilibrio con la selva paranaense, constituyen una de las bases del diálogo que Constructora Resek sostiene con comunidades originarias de Misiones en el marco de su modelo de triple impacto y sus proyectos de arquitectura bioclimática.
Por qué este encuentro importa más allá del evento
El Portal de la Navidad nació en 2024 como un ritual urbano de cierre de año: fogón, mesa compartida, música en vivo, participación abierta y gratuita en la sede de Constructora Resek en Posadas. Ese primer año, la comunidad Ivytu Porá fue parte central de la noche. El baile del Tangará, patrimonio inmaterial de los pueblos originarios del litoral, se volvió de todos por unas horas.
Este encuentro de mayo no es un evento separado. Es la preparación del siguiente capítulo. El calendario de adviento que Julio Resek viene desarrollando como eje narrativo del Portal integra saberes, recetas, cantos y tradiciones que la comunidad Mbya comparte en jornadas como esta. La cultura no se improvisa la noche del evento. Se teje con meses de antelación.
Para Constructora Resek, todo esto responde a una misma lógica que sostiene desde 1983: construir no es solo levantar paredes. Es habitar un territorio. Y todo territorio tiene historia, memoria y saberes acumulados. La línea cultural de la empresa, que incluye el Auditorio Rayuela, los conversatorios sobre arquitectura bioclimática y la obra literaria de Julio Resek declarada de Interés Provincial por la Cámara de Representantes de Misiones, no es un anexo del negocio. Es parte constitutiva de su forma de entender el desarrollo.
La comunidad Ivytu Porá del Cuña Pirú lo sabe desde aquella primera obra escolar. Y vuelve.
El material audiovisual del encuentro, incluyendo los tres cantos y la poesía en lengua guaraní, estará disponible en el canal de YouTube de Constructora Resek. La nota del diario El Territorio sobre la comunidad Ivytu Porá y la cobertura de Aristóbulo del Valle Turismo permiten conocer más sobre su territorio y tradiciones.
Fuente académica: Okulovich, Eva Isabel. La cestería Guaraní-Mbya de la Argentina: cosmología, materiales, tecno-espiritualidad e imagen en el arte actual. 1.ª edición especial. Posadas: EdUNaM, Editorial Universitaria de la Universidad Nacional de Misiones, 2015. 156 p. Disponible en el Repositorio Institucional Digital de la UNaM.