Preguntas frecuentes
Todo lo que necesitás saber para tomar una decisión
Antes de recorrer una predio como el La Selva, suelen aparecer muchas preguntas sobre cómo está organizado el proyecto, qué se puede construir, qué usos están permitidos, cómo se preserva el monte, qué diferencias existen entre los sectores y cómo funciona el modelo de unidades funcionales.
Esta página reúne las respuestas a las consultas que recibimos con mayor frecuencia.
Antes de tomar una decisión aparecen preguntas
La Selva combina aspectos ambientales, urbanísticos, constructivos y jurídicos que no suelen estar presentes en desarrollos convencionales. Por eso reunimos en una sola página las consultas más frecuentes sobre el proyecto, organizadas por temas para facilitar su lectura.
Aquí encontrarás respuestas sobre visitas al predio, unidades funcionales, construcción, conservación ambiental, usos permitidos, normativa y aspectos prácticos relacionados con Barrio La Selva.
Toda la información organizada por temas
Las preguntas reunidas en esta página responden al estado actual de desarrollo de Barrio La Selva y a las consultas que con mayor frecuencia surgen durante el proceso de evaluación del proyecto.
Su objetivo es ayudar a comprender cómo está organizada la reserva, cuáles son sus criterios de conservación, qué posibilidades ofrecen las unidades funcionales y qué aspectos conviene considerar antes de avanzar en una decisión de compra o inversión.
Algunos temas relacionados con la administración futura, reglamentos internos o aspectos operativos propios de una comunidad consolidada serán definidos en etapas posteriores del desarrollo. Esta sección se concentra en aquello que hoy resulta relevante para conocer el proyecto, entender su propuesta y evaluar si Barrio La Selva se ajusta a lo que estás buscando.
Acá intentamos responder todas tus dudas
Todo lo que necesitás saber para evaluar el proyecto con información completa, antes de tomar cualquier decisión.
El proyecto
Barrio La Selva no encaja en ninguna categoría conocida del mercado inmobiliario. Esta sección explica qué es, por qué existe y qué lo hace diferente, antes de hablar de unidades, superficies o precios.
Barrio La Selva no fue concebido como un loteo tradicional ni como un barrio cerrado orientado a maximizar la cantidad de parcelas disponibles. El proyecto se desarrolla sobre una reserva natural privada donde la conservación del territorio forma parte de su diseño desde el origen.
Mientras muchos barrios privados concentran su propuesta en infraestructura recreativa y espacios comunes construidos, La Selva se apoya en un patrimonio natural que ya existía: el monte nativo, el arroyo interno, la laguna natural, la costa sobre el río Paraná y la biodiversidad propia del lugar.
La baja densidad de ocupación, la preservación del paisaje y la integración de la arquitectura con el entorno no son características agregadas. Son los principios que organizaron el proyecto desde el primer día.
En el mercado inmobiliario, los amenities suelen incluir piscinas, gimnasios, canchas deportivas y salones de usos múltiples. La Selva propone una lógica diferente.
En lugar de incorporar infraestructura recreativa artificial, el proyecto se apoya en los atributos naturales que ya existen dentro de la reserva. La costa sobre el río Paraná, el arroyo que atraviesa el predio, la laguna natural, los senderos, el monte nativo y la biodiversidad forman parte de la experiencia cotidiana de quienes habitan el lugar.
Los principales amenities de La Selva no fueron construidos. Son parte del territorio que la reserva conserva desde hace décadas. La naturaleza no es el entorno de los amenities: es el principal amenity del proyecto.
Significa que la conservación del patrimonio natural forma parte de los objetivos permanentes del proyecto. La reserva protege ambientes naturales existentes, vegetación nativa, cursos de agua y sectores de alto valor ecológico, integrando la ocupación humana con criterios de preservación definidos desde su planificación.
El monte nativo, el arroyo, la laguna y la costa sobre el Paraná no son elementos decorativos. Constituyen la identidad del lugar y aquello que el proyecto busca conservar a largo plazo.
La baja densidad permite preservar el carácter natural del predio, reducir el impacto sobre los ecosistemas existentes y ofrecer una experiencia de mayor privacidad y contacto con el entorno.
La misma decisión que protege la reserva es la que limita la cantidad de unidades funcionales disponibles. Menos ocupación significa más espacio para el paisaje, menor presión sobre el ambiente y una experiencia más cercana a la naturaleza.
La cantidad de unidades no surge de una lógica de aprovechamiento máximo del suelo. Surge de la adaptación del proyecto a las características ambientales del predio.
La topografía, la presencia del monte nativo, el arroyo, la laguna y las áreas de conservación condicionaron la organización territorial y determinaron una ocupación significativamente menor a la que podría encontrarse en desarrollos convencionales de superficie comparable.
Las 49 unidades funcionales son el resultado de buscar un equilibrio entre habitabilidad, preservación ambiental y calidad del paisaje.
Una relación cotidiana con el paisaje basada en la convivencia con el monte nativo, la proximidad al río Paraná y una ocupación de baja densidad.
Más que reproducir el modelo de urbanización convencional, La Selva propone un entorno donde naturaleza, arquitectura y vida cotidiana coexistan de manera equilibrada, respetando las características ambientales que hacen único al lugar.
Para personas que valoran la naturaleza, la privacidad y una forma de habitar más vinculada al territorio que a la urbanización convencional.
Puede resultar atractivo tanto para quienes buscan desarrollar una vivienda en contacto con el entorno natural como para quienes identifican valor en proyectos de baja densidad, disponibilidad limitada y fuerte identidad paisajística.
No se trata únicamente de adquirir una unidad funcional. Se trata de formar parte de un proyecto cuyo principal patrimonio es el territorio que lo rodea.
La Selva es un proyecto de Constructora Resek, empresa de ingeniería fundada en 1983 y radicada en Posadas, Misiones.
La empresa es liderada por el Ing. Julio Resek, cuya trayectoria combina desarrollo inmobiliario, arquitectura bioclimática y conservación ambiental. Resek es también autor de siete libros sobre la cultura y la naturaleza misionera, una dimensión que no es ajena al proyecto: la misma sensibilidad que atraviesa su obra literaria es la que da forma a La Selva.
Constructora Resek orienta cada proyecto hacia lo que define como triple impacto: valor económico, impacto social y preservación ambiental. Barrio La Selva es la expresión más completa de esa filosofía.
Ubicación
La ubicación de un proyecto define gran parte de su propuesta. Esta sección responde dónde está La Selva, cómo se llega y por qué Candelaria representa una combinación de condiciones que resulta difícil de encontrar en la región.
Barrio La Selva se encuentra en Candelaria, provincia de Misiones, sobre la costa del río Paraná. El proyecto ocupa una reserva natural privada de aproximadamente 10 hectáreas donde convergen monte nativo, cursos de agua, sectores de barranca y distintos ambientes característicos del paisaje misionero.
Candelaria reúne una combinación poco frecuente de accesibilidad, cercanía urbana y riqueza ambiental. Su proximidad con Posadas permite mantener conexión con servicios, infraestructura y actividades cotidianas, mientras que su entorno conserva paisajes naturales que resultan cada vez más escasos en áreas urbanizadas.
Esa combinación es la base de la propuesta de La Selva: naturaleza preservada a treinta minutos de la ciudad.
Barrio La Selva se encuentra a aproximadamente 28-29 kilómetros del centro de Posadas. En condiciones normales de circulación, el recorrido demanda entre 29 y 31 minutos por autovía y acceso completamente asfaltado.
Esa distancia convierte a La Selva en un lugar de uso cotidiano, no solo de fin de semana.
El acceso se realiza por el Acceso Sur y la Ruta Nacional 12, con asfalto continuo hasta el ingreso al proyecto.
Durante años, muchas personas de Posadas que buscaban naturaleza, privacidad y contacto con el paisaje del Paraná encontraron pocas alternativas cercanas. Gran parte de los entornos naturales preservados sobre el río se encuentran a distancias que suelen superar una hora de viaje.
Barrio La Selva propone una alternativa diferente. Ubicado en Candelaria, permite acceder a una reserva natural privada en aproximadamente treinta minutos desde Posadas, manteniendo una relación cotidiana con el paisaje sin necesidad de largos desplazamientos.
La cercanía modifica la forma de usar el lugar. No se trata solamente de pasar un fin de semana completo, sino también de poder disfrutar del entorno natural después del trabajo, durante una tarde libre o en cualquier momento de la semana.
Uno de los principales atributos de Barrio La Selva es combinar naturaleza preservada y proximidad urbana.
La reserva se encuentra lo suficientemente cerca de Posadas como para mantener acceso a servicios, educación, salud, actividades comerciales y conectividad regional, pero lo suficientemente apartada como para ofrecer una experiencia completamente diferente a la dinámica urbana, en un entorno natural preservado desde hace más deun cuarto de siglo.
Candelaria cuenta con servicios básicos de uso cotidiano. Para necesidades más específicas, la proximidad con Posadas, a menos de treinta minutos, pone al alcance hospitales, colegios, comercios, bancos y todo lo que ofrece una capital provincial.
La distancia es suficiente para desconectarse de la ciudad. No lo es para depender de ella.
La ubicación de La Selva permite acceder rápidamente a Posadas a través de autovía y caminos completamente asfaltados. A pocos kilómetros se encuentra el Aeropuerto Libertador General José de San Martín de Posadas, que conecta regularmente con Buenos Aires y otros destinos nacionales.
El río Paraná forma parte de la identidad territorial de Barrio La Selva. La reserva posee sectores vinculados visual y físicamente a la costa, incorporando al paisaje uno de los elementos naturales más representativos de la región.
La topografía del predio, las visuales abiertas desde los sectores altos y la presencia del monte ribereño generan experiencias diferentes según la ubicación de cada unidad funcional dentro de la reserva.
Porque combina condiciones que rara vez aparecen juntas: acceso al río Paraná, cercanía a un área urbana consolidada, conectividad regional, infraestructura vial existente y un entorno natural preservado.
La ubicación no es solamente un dato geográfico. Forma parte de aquello que hace posible la propuesta de Barrio La Selva y explica gran parte de su carácter diferencial dentro de la región.
Unidades funcionales
Entender qué es una unidad funcional en La Selva es entender el proyecto. Esta sección explica cómo se organiza el territorio, qué diferencia a cada sector y qué implica ser propietario dentro de una reserva natural.
Aunque muchas veces se utiliza la palabra "lote" para simplificar la comunicación, técnicamente las parcelas de Barrio La Selva son unidades funcionales. Cada una forma parte de un conjunto inmobiliario y fue diseñada considerando la topografía, la vegetación existente y los criterios de conservación que dieron origen al proyecto.
Por esa razón, las unidades funcionales de La Selva no responden a una subdivisión convencional del territorio. Su forma, superficie y ubicación se adaptaron a las características naturales del predio.
En un lote tradicional, toda la superficie suele responder a una única condición de uso: el comprador puede ocuparla hasta donde lo permita la normativa municipal.
En La Selva, cada unidad funcional es un territorio ya estructurado. Incorpora áreas con características y posibilidades de uso diferentes dentro de un mismo terreno, combinando zonas de construcción, circulación y conservación. El núcleo de conservación no es lo que sobra después de construir: es parte de la razón de ser del proyecto.
El proyecto está integrado por 49 unidades funcionales distribuidas en aproximadamente 10 hectáreas, organizadas en nueve manzanas y cuatro sectores.
La cantidad surge de la adaptación del diseño a las características ambientales del predio, no de una lógica de aprovechamiento máximo del suelo. La baja densidad es uno de los elementos centrales de la propuesta.
Cada unidad funcional está organizada internamente en tres áreas con distintas condiciones de uso.
El área habitable es donde se construye y se desarrolla la vida residencial. El área transitable permite la circulación peatonal y vehicular. El núcleo de conservación es intocable: solo se permiten actividades de investigación, monitoreo y enriquecimiento con flora nativa.
Las superficies varían según el sector y la ubicación dentro del predio. Las unidades parten desde los 500 m².
Sector I Urunday: 14 unidades, 10.866 m² totales. Sector II Los Lapachos: 7 unidades, 5.164 m² totales. Sector III Monte Verde: 20 unidades, 31.977 m² totales. Sector IV Las Garzas: 8 unidades, 19.969 m² totales.
El Sector I Urunday concentra las unidades más vinculadas al río Paraná, sobre la barranca, con visuales abiertas hacia el agua. El Sector II Los Lapachos ocupa la zona alta del predio, con una escala más íntima. El Sector III Monte Verde es el más extenso y el de mayor densidad de selva madura. El Sector IV Las Garzas se ubica en la zona de ingreso, próximo a la laguna natural y los pastizales.
La experiencia de habitar la reserva varía según el sector. No todas las unidades ofrecen lo mismo.
No. Las superficies, formas, pendientes, visuales y características ambientales varían entre las distintas unidades. Esta diversidad forma parte del proyecto y responde a la intención de conservar las particularidades del territorio.
Sí. El proyecto contempla una zonificación de usos especiales concentrada en las manzanas M, N y Ñ, en el Sector IV Las Garzas. Estas unidades admiten usos compatibles con la naturaleza del proyecto: actividades profesionales, servicios, usos educativos o culturales de bajo impacto.
El sitio incorpora herramientas que permiten conocer la organización general del proyecto, los sectores, la zonificación y las características principales de las distintas unidades funcionales.
Para información actualizada sobre disponibilidad o superficies específicas, es posible coordinar una consulta personalizada o una visita al predio.
Construcción y arquitectura
Construir en La Selva implica seguir criterios que protegen el entorno tanto como la calidad de cada obra. Esta sección explica los parámetros, los lineamientos y la lógica detrás de cada restricción.
Las unidades funcionales están destinadas principalmente a vivienda. En los sectores con zonificación especial, ubicados en las manzanas M, N y Ñ, también se admiten usos compatibles: actividades profesionales, comerciales, educativas o culturales de bajo impacto.
En todos los casos, las construcciones deben respetar los criterios de implantación, preservación ambiental y arquitectura definidos en el reglamento del proyecto.
La arquitectura bioclimática aprovecha las condiciones naturales del entorno para mejorar el confort, reducir el consumo energético y minimizar el impacto de las construcciones sobre el ambiente.
En La Selva, el reglamento establece tres criterios de cumplimiento obligatorio: orientación adecuada del edificio, uso de colores claros en la edificación y empleo de materiales y mano de obra de la zona para reducir la huella de carbono de cada obra.
Sí. La superficie edificable en planta baja surge de aplicar el FOS del 20% sobre la superficie total de la unidad funcional. Si el resultado es inferior a 50 m², el propietario puede adoptar 50 m² como mínimo garantizado.
En la práctica, dado que las unidades parten desde los 500 m², la mayoría de los proyectos tienen un margen ampliamente superior al mínimo.
Las construcciones pueden desarrollarse hasta una altura máxima de 8 metros, con una tolerancia adicional del 5%. Eso equivale a dos niveles habitables.
Sí. El reglamento permite desarrollar viviendas en dos niveles, respetando los parámetros de altura, implantación y ocupación del suelo establecidos para el proyecto.
En La Selva, la topografía genera pendientes naturales que permiten que cada nivel tenga acceso directo desde el terreno. Una construcción bien implantada puede funcionar como planta baja desde arriba y planta baja desde abajo al mismo tiempo. Esa lógica reduce el impacto visual, aprovecha el desnivel natural y permite una relación más orgánica entre la vivienda y el paisaje.
FOS significa Factor de Ocupación del Suelo. Indica la proporción máxima de la superficie de la unidad funcional que puede ocuparse con construcción en planta baja.
En La Selva el FOS máximo es del 20%. En una unidad de 1.000 m², la huella de la construcción no puede superar los 200 m².
FOT significa Factor de Ocupación Total. Determina la superficie máxima edificable considerando todos los niveles de la construcción.
En La Selva el FOT máximo es del 40%. En una unidad de 1.000 m², la superficie total construida entre todos los niveles no puede superar los 400 m².
Todas las construcciones deben estar elevadas sobre el nivel del terreno natural, con fundaciones puntuales mediante pilotes o columnas. No se permiten excavaciones extensas ni movimientos de suelo de gran escala.
Este criterio protege la vegetación, permite el escurrimiento natural del agua y reduce el impacto de cada obra sobre el ambiente.
Todos los proyectos deben presentarse ante la administración del proyecto para su evaluación antes de iniciar cualquier obra. La documentación debe estar firmada por un profesional habilitado: arquitecto, ingeniero o maestro mayor de obras.
El equipo técnico de La Selva analiza el cumplimiento de los criterios urbanísticos, arquitectónicos y ambientales, y emite un dictamen.
Porque una parte importante del valor de La Selva depende de la calidad del entorno construido y de su relación con el paisaje natural.
Constructora Resek concibe cada proyecto como una decisión que debe generar valor económico, impacto en la comunidad y preservación ambiental al mismo tiempo. Los lineamientos de La Selva son la expresión más concreta de esa forma de construir.
No. Los lineamientos fueron diseñados para orientar las decisiones arquitectónicas sin imponer un único lenguaje estético. El objetivo no es uniformar las viviendas, sino garantizar que cada propuesta pueda convivir con el paisaje, la topografía y los criterios de conservación que hacen posible La Selva. Dentro de ese marco, hay amplio espacio para la expresión arquitectónica personal.
Conservación y ambiente
La reserva no es el contexto del proyecto: es su razón de ser. Esta sección explica cómo funciona la conservación dentro de La Selva, qué implica para cada propietario y por qué ese compromiso tiene valor creciente en el tiempo.
Implica formar parte de un proyecto donde la conservación del territorio constituye uno de sus principios fundamentales.
Barrio La Selva fue concebido para compatibilizar el uso residencial con la preservación de los ambientes naturales existentes. La presencia del monte nativo, el arroyo, la laguna y la costa sobre el río Paraná forman parte de aquello que el proyecto busca proteger a largo plazo.
Porque una parte significativa de su superficie fue preservada para conservar ecosistemas, especies vegetales, cursos de agua y paisajes característicos de la Selva Paranaense.
La reserva no es un elemento complementario del proyecto. Es el territorio que le da sentido y aquello que hace posible una forma diferente de habitar el lugar.
El relevamiento ambiental del predio fue realizado por la Lic. Viviana Tartarini, bióloga especializada en ecosistemas del noreste argentino. Su informe, elaborado en 2018, constituye la base científica sobre la que se apoya toda la información ambiental del proyecto.
El trabajo incluyó el relevamiento lote por lote de la flora presente, la identificación de las comunidades vegetales, la caracterización de los distintos ambientes naturales del predio y la definición de criterios de conservación para cada unidad funcional.
Es un sector de una unidad funcional destinado específicamente a la preservación de elementos naturales existentes. Su objetivo es proteger áreas de valor ambiental dentro del predio, permitiendo que la ocupación humana conviva con los procesos ecológicos presentes en la reserva.
Porque no todo el territorio cumple la misma función dentro de la reserva. Existen sectores que cumplen un rol ambiental importante: conservación del monte nativo, protección de cursos de agua, biodiversidad o estabilidad natural del paisaje.
La delimitación de estas áreas permite que la ocupación humana se integre al territorio sin alterar aquellos elementos que constituyen el principal patrimonio ambiental del proyecto.
El proyecto fue concebido para preservar la vegetación nativa existente y minimizar las intervenciones que alteren el carácter natural de la reserva. Las tareas necesarias para implantar una construcción deben ajustarse a los criterios ambientales establecidos para cada unidad funcional.
Los árboles forman parte del patrimonio natural de Barrio La Selva. La planificación de las construcciones busca adaptarse a las condiciones del terreno y a la vegetación existente, favoreciendo la conservación de ejemplares nativos siempre que resulte técnicamente posible.
La reserva alberga una importante diversidad de especies vegetales y animales características de la Selva Paranaense. Los relevamientos registraron más de 250 especies vegetales, además de aves, mamíferos, reptiles, anfibios e insectos asociados a los distintos ambientes presentes dentro de la reserva.
Más allá del paisaje y la privacidad, una reserva natural en buen estado produce beneficios ambientales que se traducen directamente en calidad de vida cotidiana.
La vegetación nativa regula la temperatura y la humedad del entorno, reduce el impacto de las tormentas, filtra el aire y contribuye a la infiltración natural del agua de lluvia. La biodiversidad actúa como control biológico natural, reduciendo la presencia de insectos y animales considerados plagas en entornos urbanos convencionales.
A eso se suma algo más difícil de medir pero igualmente real: la experiencia de habitar un lugar donde los procesos naturales siguen funcionando. El sonido, la luz filtrada por el monte, la presencia de aves, la temperatura del aire bajo la cobertura arbórea.
Porque aquello que hoy hace atractivo a Barrio La Selva depende directamente de la preservación del territorio: el monte nativo, la biodiversidad, la privacidad, las visuales, la sombra natural y la relación con el río.
La conservación no es una condición externa al proyecto. Es uno de los elementos que explican su identidad, su calidad ambiental y su valor a largo plazo.
Cada vez más, sí. Y las razones son concretas.
El cambio climático, la urbanización acelerada y la contaminación antrópica están reduciendo de manera sostenida la disponibilidad de entornos naturales en buen estado. Lo que hoy parece abundante, en décadas va a ser escaso. Lo que hoy es escaso, va a ser excepcional.
Una reserva natural privada con más de veinticinco años de conservación ininterrumpida no es solo un entorno agradable para vivir. Es un activo que se comporta de manera inversa a la tendencia general: mientras el mundo pierde naturaleza, este territorio la preserva. Esa diferencia, con el tiempo, se traduce en valor.
Pero hay algo que va más allá de la lógica financiera. Elegir vivir en un lugar así es también una posición. Una decisión que reconoce que el entorno natural no es un recurso para consumir sino un patrimonio para custodiar.
La Selva no promete rendimientos ni plazos. Promete algo más difícil de cuantificar y más difícil de encontrar: un lugar que va a seguir siendo lo que es, mientras el resto cambia.
Sí. De hecho, ese es uno de los principios que dieron origen a Barrio La Selva.
El proyecto busca demostrar que es posible desarrollar viviendas y espacios habitables respetando la topografía, la vegetación existente y los procesos naturales del lugar. La planificación de las unidades funcionales, los lineamientos arquitectónicos y los criterios ambientales fueron diseñados precisamente para alcanzar ese equilibrio.
Estado actual
Antes de avanzar en cualquier decisión, vale saber exactamente dónde está parado el proyecto hoy. Esta sección responde con precisión qué existe, qué está en proceso y qué respalda la inversión.
El proyecto se encuentra en etapa de preventa. La planificación técnica está completa, la documentación principal aprobada y la infraestructura inicial del predio ejecutada.
Es una oportunidad de ingreso anticipado respaldada por trabajo real: un relevamiento ambiental científico, un masterplan aprobado, títulos en orden y un predio que ya puede visitarse y recorrerse.
A la fecha, el predio cuenta con los caminos internos abiertos y trazados según el masterplan, el tendido eléctrico completo para todo el barrio y la conexión de agua potable disponible en el ingreso.
No hay construcciones ejecutadas. Lo que existe es la infraestructura base que hace posible el desarrollo del proyecto: el territorio preparado, los servicios esenciales tendidos y el marco normativo definido.
Sí. El predio puede recorrerse mediante visita coordinada con el equipo del proyecto. Los caminos internos están abiertos y permiten conocer los distintos sectores, la topografía, la vegetación y la relación del predio con el río Paraná.
Muchas de las decisiones que dieron forma a este proyecto tienen una lógica que se entiende mejor in situ, explicada por quienes lo desarrollaron. Por eso las visitas se coordinan directamente con el equipo responsable del proyecto. No con un representante comercial.
No necesariamente. El uso residencial constituye el eje principal del proyecto. Pero la zonificación especial en las manzanas M, N y Ñ permite contemplar actividades complementarias: alojamiento de naturaleza, servicios profesionales, propuestas educativas o culturales de baja escala.
Constructora Resek opera también como inmobiliaria registrada. Eso significa que toda operación se respalda con la documentación legal y comercial completa que corresponde a este tipo de transacciones, conforme a la normativa vigente.
La documentación específica vinculada a cada unidad funcional se informa y puede revisarse durante el proceso de evaluación, antes de formalizar cualquier compromiso.
Significa ingresar al proyecto en su etapa inicial, cuando la disponibilidad es mayor y las condiciones de acceso son las más favorables.
No es una apuesta a algo que no existe. Es una decisión respaldada por un predio real, infraestructura ejecutada, documentación en orden y un proyecto técnicamente completo. La preventa no implica incertidumbre sobre si el proyecto va a existir. Implica la ventaja de llegar primero.
Sí. Es el proyecto más ambicioso y singular que ha desarrollado la empresa hasta la fecha.
Constructora Resek tiene trayectoria en el sector desde 1983. La Selva representa la síntesis de esa experiencia aplicada a un modelo diferente: una reserva natural privada de baja densidad, con criterios ambientales, arquitectónicos y urbanísticos integrados desde el origen.
Ser el primero no es una limitación. Es la razón por la que quienes ingresan ahora forman parte de algo que no tiene antecedentes en la región.
Cómo avanzar
Si llegaste hasta acá, el paso siguiente es simple. Esta sección explica cómo consultar disponibilidad, cómo funciona el proceso de reserva y por qué la visita al predio es el momento más importante de la evaluación.
La disponibilidad puede consultarse a través del plano interactivo del proyecto y mediante contacto directo con el equipo de Barrio La Selva. Debido a que las unidades funcionales pueden cambiar de estado con el tiempo, siempre se recomienda solicitar información actualizada antes de tomar una decisión.
Barrio La Selva contempla alternativas de financiación para quienes desean avanzar en la adquisición de una unidad funcional. Las condiciones se definen de manera personalizada en función de cada situación particular. Para conocer las opciones disponibles, el camino es coordinar una conversación directa con el equipo del proyecto.
El proceso comienza con una consulta personalizada donde se analizan las alternativas disponibles, las características de cada unidad y las necesidades particulares del interesado. A partir de allí se informa la documentación necesaria, las condiciones comerciales vigentes y los pasos para formalizar una reserva.
Constructora Resek opera también como inmobiliaria registrada. Toda operación se respalda con la documentación legal y comercial completa que corresponde a este tipo de transacciones, conforme a la normativa vigente. La documentación específica de cada unidad funcional puede revisarse durante el proceso de evaluación, antes de formalizar cualquier compromiso.
Coordinar una conversación o una visita al predio.
Ningún plano, fotografía o descripción puede reemplazar la experiencia de recorrer la reserva, conocer sus distintos ambientes y comprender cómo se integra cada unidad funcional al territorio.
Las visitas se coordinan directamente con el equipo responsable del proyecto. No con un representante comercial. Es la conversación más importante del proceso, y suele ser también la más reveladora.
Glosario del proyecto
Algunos términos que aparecen en este FAQ y en la documentación del proyecto pueden resultar nuevos. Este glosario los explica en lenguaje simple, sin tecnicismos innecesarios.
- Arquitectura bioclimática
- Forma de diseñar edificaciones aprovechando las condiciones naturales del entorno para mejorar el confort, reducir el consumo energético y minimizar el impacto ambiental.
- Área habitable
- Sector de una unidad funcional destinado a la implantación de construcciones y actividades compatibles con el uso previsto para esa parcela.
- Área transitable
- Sector destinado a circulaciones y accesos que vinculan distintas partes de una unidad funcional sin afectar áreas de conservación.
- Baja densidad
- Criterio de planificación que limita la cantidad de unidades funcionales dentro del predio para preservar el paisaje, la privacidad y las características ambientales de la reserva.
- Campos y Malezales
- Ecorregión que ocupa apenas el 0,2% del territorio argentino y que presenta el nivel de protección pública más bajo del país a pesar de su alta biodiversidad. El predio de Barrio La Selva se encuentra inserto en esta ecorregión, lo que le otorga un valor de conservación estratégico y poco común en la región.
- Censo ambiental
- Relevamiento científico que documenta las especies vegetales y las características ambientales presentes en cada sector del predio. En Barrio La Selva fue realizado por la Lic. Viviana Tartarini en 2018 y constituye la base técnica sobre la que se apoya la planificación ambiental del proyecto.
- Comunidades pioneras
- Agrupaciones de especies vegetales, principalmente herbáceas, helechos y líquenes, que colonizan suelos pobres o afloramientos rocosos donde otras plantas no pueden prosperar. En los sectores donde se encuentran, la construcción es obligatoriamente sobre pilares para no dañarlas.
- Conjunto inmobiliario
- Figura legal prevista por el Código Civil y Comercial argentino para desarrollos que combinan espacios de uso privado y espacios de uso común bajo una misma organización general.
- Contaminación lumínica
- Alteración del ambiente nocturno causada por el uso inadecuado de la iluminación exterior. Afecta a la fauna silvestre, especialmente a las especies de hábitos nocturnos. En Barrio La Selva, el reglamento establece criterios de iluminación que dirigen la luz hacia abajo y evitan su dispersión hacia el cielo.
- Corredor biológico
- Franja de territorio que conecta distintos sectores de un ecosistema, permitiendo el desplazamiento de la fauna entre ellos. Los retiros laterales entre unidades funcionales y la prohibición de cercos medianeros están diseñados para garantizar estos corredores dentro de la reserva.
- Flora, fauna y funga
- Los tres reinos que componen la biodiversidad de un ecosistema. La flora agrupa las especies vegetales, la fauna los animales y la funga los hongos, organismos fundamentales para la salud del suelo, la descomposición de materia orgánica y el equilibrio ecológico del monte nativo.
- FOS (Factor de Ocupación del Suelo)
- Porcentaje máximo de una unidad funcional que puede ocuparse con construcciones en planta baja. En Barrio La Selva el FOS máximo es del 20%.
- FOT (Factor de Ocupación Total)
- Porcentaje máximo de superficie construible considerando todos los niveles de una edificación. En Barrio La Selva el FOT máximo es del 40%.
- Masterplan
- Documento técnico que define la organización general de un proyecto inmobiliario: la distribución de las unidades, los sectores, las calles, los espacios comunes y los criterios de uso del suelo. Es el plano rector sobre el que se desarrolla todo el proyecto.
- Núcleo de conservación
- Área de una unidad funcional destinada a preservar elementos naturales existentes: vegetación nativa, cursos de agua o sectores de valor ambiental. No puede edificarse ni intervenirse salvo para actividades de investigación o enriquecimiento con flora nativa.
- Preventa
- Etapa inicial de comercialización de un proyecto inmobiliario en la que las unidades se ofrecen antes de que las obras estén completamente ejecutadas. Permite ingresar en condiciones más favorables y con mayor disponibilidad de elección.
- Reserva natural privada
- Espacio gestionado bajo criterios de conservación ambiental donde la protección de los recursos naturales forma parte de los objetivos permanentes del proyecto.
- Sector
- Agrupación de unidades funcionales que comparten características paisajísticas, ambientales o territoriales dentro de la reserva. Barrio La Selva se organiza en cuatro sectores: Urunday, Los Lapachos, Monte Verde y Las Garzas.
- Selva Paranaense
- Ecorregión característica del noreste argentino que alberga una de las mayores biodiversidades de América del Sur. Los ambientes naturales presentes en Barrio La Selva forman parte de esta ecorregión.
- Sucesión secundaria
- Proceso natural de regeneración de la vegetación en un territorio que fue intervenido en el pasado. En Barrio La Selva, gran parte del monte se encuentra en este proceso: la naturaleza está recuperando activamente su estado original, lo que convierte al predio en un ecosistema dinámico y en constante enriquecimiento.
- Triple impacto
- Modelo de desarrollo que busca generar valor económico, impacto social y preservación ambiental de manera simultánea. Es la filosofía bajo la cual Constructora Resek concibe cada proyecto, y el marco conceptual que da origen a Barrio La Selva.
- Unidad funcional
- Denominación jurídica utilizada para identificar cada una de las parcelas que integran Barrio La Selva. En la comunicación cotidiana suele utilizarse la palabra "lote" como simplificación.
- Zonificación
- Organización del territorio en distintas áreas según los usos permitidos y las actividades previstas para cada sector.
Todo forma parte de una misma decisión
La naturaleza, la arquitectura, la ubicación, la organización del territorio y la escasez de unidades no son elementos aislados. Son partes de una misma visión de proyecto.
Estas secciones permiten recorrer cada dimensión en profundidad y comprender cómo se relacionan entre sí.
Cada respuesta forma parte de una decisión
Las preguntas frecuentes permiten comprender aspectos técnicos, normativos y operativos del proyecto. La visita permite conocer aquello que transforma esa información en experiencia.