Distribución de unidades funcionales
Solo 49 lugares para formar parte de Barrio La Selva
Las unidades funcionales de Barrio La Selva forman parte de una reserva natural privada de 10 hectáreas sobre la costa del Paraná.
El acceso residencial fue deliberadamente limitado para preservar el entorno que hace único a este lugar.
Conocé las unidades disponibles y encontrá cuál podría ser tu lugar dentro de la reserva.
¿Que significa una unidad funcional en La Selva
Las unidades funcionales de Barrio La Selva no fueron diseñadas para maximizar la cantidad de terrenos disponibles. Fueron definidas para integrarse a una reserva natural privada cuya prioridad siempre fue preservar el entorno existente.
Por eso, cada lote o unidad ocupa una posición distinta dentro del predio y se relaciona de manera diferente con el paisaje que la rodea.
Algunas tienen una conexión más directa con el monte nativo. Otras se encuentran próximas a los sectores abiertos o a las áreas comunes del proyecto. Todas forman parte de un modelo residencial de baja densidad que limita el acceso a solo 49 unidades en 10 hectáreas sobre la costa del Paraná.
Más que parcelas repetidas, son lugares distintos dentro de un mismo ecosistema.
En esta página podrás conocer los sectores que integran Barrio La Selva, la ubicación de cada unidad funcional y su estado de disponibilidad actual.
Un lugar que no se entiende del todo hasta que se lo recorre
Desde arriba, Barrio La Selva parece una sola reserva. Y lo es. Pero cuando uno la recorre despacio descubre que el paisaje cambia.
A veces el monte se vuelve más cerrado y la sombra acompaña cada paso. Otras veces la vegetación se abre, la luz encuentra más espacio y el horizonte se deja ver entre los árboles. Hay lugares donde el agua está más presente. Otros donde el silencio parece apoyarse sobre el bosque.
Nada de eso fue diseñado. Son diferencias que ya estaban aquí mucho antes del proyecto. Décadas de crecimiento natural fueron dando forma a ambientes distintos, cada uno con su propia vegetación, su propia relación con el agua y su propia manera de habitar el tiempo.
Por eso Barrio La Selva no está compuesto por sectores iguales.
Cada uno tiene un carácter propio. Y cada uno ofrece una forma diferente de vivir dentro de la misma reserva.
Las vistas que siguen permiten comprender cómo se organiza el proyecto y descubrir algunas de las particularidades de cada sector. Pero hay algo que ningún plano, fotografía o recorrido virtual puede transmitir por completo. La sensación de estar aquí.
La escala del monte. El sonido del agua. La forma en que la luz cambia a lo largo del día. La naturaleza puede describirse. Incluso puede mostrarse. ¡Pero para entender realmente este lugar hay que caminarlo!
Un lugar que no se entiende del todo hasta que lo recorrés.
Plano completo
49 unidades funcionales en 10 hectáreas de monte nativo sobre la costa del Paraná. El plano muestra la relación del predio con el río, el ejido urbano de Candelaria y los cuatro sectores que componen el barrio. Cada uno tiene su propio carácter, su propia vegetación y su propia relación con el agua y el paisaje. Seleccioná un sector para conocerlo en detalle.
La misma reserva 4 paisajes distintos
Algunas personas buscan sentirse rodeadas por la vegetación, otras prefieren espacios abiertos, con horizontes amplios y una relación diferente con el paisaje. Algunos encuentran en el agua una calma. Otros en el silencio que ofrecen los sectores más protegidos por el monte.
Cada sector tiene una identidad propia que surge de la naturaleza que ya existía antes del proyecto. La orientación, la vegetación, la topografía y la forma en que la luz atraviesa el paisaje generan experiencias distintas dentro de una misma reserva.
Estas diferencias rara vez aparecen en un plano. Se perciben en la sensación de amplitud, en la proximidad de los árboles, en la manera en que el entorno acompaña la vida cotidiana y en aquello que cada persona valora cuando imagina su lugar en el mundo.
Las imágenes que siguen permiten empezar a reconocer esos matices. La experiencia completa, sin embargo, comienza cuando uno camina el lugar y descubre cuál de estos paisajes se parece más a la forma en que imagina vivir.
Porque hay decisiones que pueden tomarse observando un plano. Y otras que solo aparecen cuando el paisaje deja de ser una imagen y se convierte en una experiencia.
Cada sector tiene su propia identidad
Los nombres no fueron elegidos para diferenciar parcelas. Nacieron de las características naturales que ya existían en cada área de la reserva. La vegetación predominante, la relación con el agua, la forma en que el paisaje se abre o se protege y la experiencia que ofrece cada recorrido fueron dando personalidad a cada sector.
Por eso, antes de comparar superficies o disponibilidad, vale la pena descubrir cuál de estos paisajes se parece más a la forma en que imaginás vivir.
URUNDAY
El primer sector es donde la reserva se encuentra de forma más directa con el río. El camino principal de Barrio La Selva termina aquí, en la costa del Paraná, rodeado por árboles maduros, sombra abundante y en una relación directa con el agua.
El urunday, especie que da nombre al sector, aparece de forma recurrente en el paisaje. Sus raíces abrazan la roca basáltica y ayudan a definir el carácter de este rincón de la reserva: sólido, antiguo y profundamente ligado al territorio original.
Para quienes imaginan la naturaleza como parte de la vida cotidiana y el río como un horizonte constante, Urunday ofrece una de las experiencias más singulares de Barrio La Selva.
* 14 unidades funcionales
* Superficies entre 623 y 1.440 m²
* 10.866 m² de superficie sectorial
LOS LAPACHOS
En el Sector 2 la naturaleza sigue siendo protagonista, pero la relación con la luz cambia. Las visuales ganan profundidad, el horizonte se expande y el paisaje adquiere una amplitud difícil de encontrar en otros sectores.
Es el área con menor cantidad de unidades funcionales y una de las más exclusivas desde el punto de vista paisajístico.
* 7 unidades funcionales
* Superficies entre 524 y 1.952 m²
* 5.164 m² de superficie sectorial
MONTE VERDE
El tercer sector reúne algunos de los ambientes más representativos de la reserva. El arroyo interno lo atraviesa en su recorrido hacia el Paraná, generando situaciones naturales únicas dentro del proyecto.
Aquí conviven el monte nativo, los afloramientos rocosos, la vegetación de ribera y espacios más abiertos que ofrecen perspectivas diferentes del paisaje.
Es el sector con mayor variedad de tipologías y el que alberga algunas de las unidades más singulares de Barrio La Selva.
* 20 unidades funcionales
* Superficies entre 518 y 5.527 m²
* 31.977 m² de superficie sectorial
LAS GARZAS
El cuarto sector, es el que recibe a quienes ingresan al predio y marca la transición entre el entorno urbano y la reserva natural. Pastizales nativos, arbustos y áreas abiertas generan un paisaje diferente al del monte cerrado que domina otras zonas .
También concentra algunas de las unidades de mayor superficie y las únicas habilitadas para determinados usos como culturales, educativos, comerciales o de servicios compatibles con la filosofía del proyecto.
* 8 unidades funcionales
* Superficies entre 1.130 y 3.501 m²
* 19.969 m² de superficie sectorial
La experiencia también forma parte de la decisión
No todas las decisiones se toman igual
Cada persona llega a La Selva buscando algo distinto. Algunos encuentran en el río lo que otros encuentran en el monte. Algunos buscan amplitud. Otros, silencio. Algunos eligen por las visuales. Otros por la sensación de estar completamente rodeados de naturaleza.
Por eso elegir una unidad funcional no es solo comparar superficies. Es descubrir qué lugar dentro de la reserva se parece más a la forma en que imaginás vivir.
La mejor unidad no es necesariamente la más grande ni la más cercana al agua. Es la que mejor refleja la relación que querés construir con este lugar.
Venir a verlo cambia todo
Los sectores ayudan a entender cómo cambia el paisaje dentro de la reserva. Las fotografías permiten reconocer algunos de sus ambientes. Pero recorrer el monte, descubrir el río entre la vegetación o escuchar el agua avanzar hacia el Paraná son cosas que solo aparecen cuando uno está aquí.
La Selva puede explicarse y recorrerse de forma virtual. Pero hay aspectos que siguen perteneciendo al territorio y al tiempo que uno pasa en él. Algunos se entienden mirando un plano. Otros solo aparecen cuando la reserva se convierte en experiencia.
Algunos lugares se eligen. Otros, simplemente, se reconocen.
Conversemos sobre el proyecto y recorramos juntos la reserva.
Toda decisión tiene más de una dimensión
El paisaje es una de ellas, y la relación con el río, el monte, el agua o las visuales abiertas ayuda a descubrir qué lugar dentro de la reserva se parece más a la forma en que imaginás vivir. Pero elegir bien también requiere entender otras cosas.
Cómo se construye. Cómo se organizan las unidades funcionales. Qué oportunidades ofrece el entorno. Qué decisiones permitieron preservar este lugar durante más de treinta años.
Cada una de esas dimensiones cambia la forma de ver el proyecto. Y todas juntas explican por qué Barrio La Selva no se parece a ningún otro desarrollo de la región.
Las siguientes páginas las desarrollan una por una.
Conocer La Selva es parte de entenderla
Lo que viste en estas páginas existe.
¡Podés recorrerlo!
Son 4 sectores, cada uno con su impronta propia. El monte, el arroyo, la costa del Paraná y los distintos ambientes de la reserva forman parte de un territorio que existe y puede visitarse.