Constructora Resek · Posadas · Misiones
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Ilustración de hoja de acebo verde y roja con el texto El Portal de la Navidad, emblema del libro de Julio Resek

Hay libros que se leen de corrido. Este no. EL PORTAL DE LA NAVIDAD se abre de a un día por vez, del 1 al 24 de diciembre, como esas ventanitas de los calendarios de adviento que abrimos de chicos. Es el octavo libro del ingeniero Julio Resek, y el primero que mezcla poema, canción, relato y recetas de comidas dentro de un mismo calendario.
Cada jornada trae su propia sorpresa. Ahí conviven, día tras día, el poema, la canción, el relato y la receta, esa es la esencia del libro. Lo que cambia es la propuesta puntual de cada ventanita, una idea nueva, una imagen distinta, un gesto que no estaba el día anterior. Y detrás de esa variedad hay algo más que una decisión de estilo, hay un origen real. Antes de escribir una sola línea, Resek recibió en su predio a representantes de varias comunidades Mbya Guaraní. De ese encuentro, con comida compartida y canciones cantadas alrededor del fuego, nació buena parte de lo que hoy es el libro que aquí se hace público…

NUESTRA LINDA NAVIDAD

Cuenta la poesía que, en algún lugar asombroso
nació Papá, en una estrella que se sentía especial y
por lo cual realizó una pequena acción que
desencadenó a lo imparable.

Y describe que, Mamá, la destinataria vibró, brilló,
y así también se sintió especial.

Y así, dos corazones palpitaron indomables.

Hay libros que se leen. Este pide algo más, que también lo escuches y lo saborees. Entre sus páginas hay canciones que piden voz propia y recetas que piden fuego de verdad, un libro que le habla a más sentidos que la vista.

Hay una canción en este libro que nace en el cielo y termina en la falta de alguien. Empieza lejos, en el más allá, donde los guaraníes dicen haber escuchado la voz que hizo la tierra, el monte y el agua. Un Padre que regaló el mundo para que lo camináramos.

Y entonces aparece el grito. El sapucai, ese aullido de fiesta que es también un modo de nombrar la libertad. Se grita al andar la tierra, se grita al encontrar al otro, se grita porque el cuerpo necesita decir con todo lo que tiene que está vivo y está libre.

Pero el mito se vuelve súplica sin avisar. La voz que cantaba al Padre le habla ahora a un Misionero, y le pide una sola cosa. Que no falte. Que el cielo no se cierre, que las rondas sigan encendidas, porque sin el otro no hay tierra que alcance ni grito que sirva.

Origen del mundo y miedo a perder a alguien, contados con la misma voz. Ese es el corazón de esta pieza.

Y es apenas una muestra. Esta es la octava obra de Julio Resek, la que se suma ahora a su biblioteca digital. Antes hubo vida en el monte. Hubo amor y hubo traición. Hubo celos, dolor, partidas y encuentros. Ocho libros después, la voz sigue siendo la misma, la que canta lo que a todos nos pasa, aunque casi nunca lo notemos.

Frase escrita a mano sobre barro de tierra colorada, que se abra el barro y me trague la tierra, libro El Portal de la Navidad de Julio Resek

«Que se abra el barro y me trague la tierra.»

Hay mensajes que no se escriben con tinta. Este se escribe en la tierra misma, sabiendo que el barro se seca, que el agua se lo puede llevar, que no va a durar.

Es la voz de alguien que siente, más que cualquier otra cosa, el miedo a no poder estar cerca para cuidar a quienes más debe y quiere…

Manuscrito original del poema Ñechyrõ ella con su traducción, libro El Portal de la Navidad de Julio Resek

Tres ideas un libro 

EL PORTAL DE LA NAVIDAD se apoya en tres ideas que Carlos Piegari despliega en su prólogo, el tiempo, la comida compartida y el cuidado.

Tres hilos que se cruzan en cada ventanita del calendario.

El calendario memoria del tiempo

Un calendario es un intento humano por atrapar el tiempo. La tradición nace hace cinco mil años en Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, en lo que hoy es Irak. Ahí el ser humano empezó a observar los ciclos de la luna para ordenar la vida. El calendario de adviento nació después, en Alemania, ligado a la infancia y a la espera de la Navidad. Julio Resek toma esa forma occidental y la llena con otra memoria, la Mbya guaraní. Así nace El Portal de la Navidad, un calendario que cruza dos formas distintas de nombrar el paso del tiempo.

La comida como comunión

Diez mil años atrás, los primeros pueblos cazadores y recolectores empezaron a cultivar la tierra. En la cultura guaraní, el maíz, el Avatí, ocupa un lugar casi sagrado, junto a la mandioca, el zapallo y la miel del monte. Pero comer nunca fue solo nutrirse. Compartir la comida es un gesto de equidad, un modo de incluir a los más jóvenes en la vida de la comunidad. El Portal de la Navidad recoge esa tradición y la convierte en recetas que aparecen entre poemas y canciones, un mismo gesto de cuidado colectivo.

El cuidado, corazón del libro 

Carlos Piegari, autor del prólogo, elige una palabra para nombrar el centro del libro, el cuidado. Cuidado por el otro, por los animales, por la memoria que se cuenta en voz alta, por la comunidad entera. En las comunidades Mbya guaraní el cuidado no es solo atención cotidiana, es una forma de estar en el mundo que se transmite de generación en generación. El Portal de la Navidad convierte esa idea en relato, poema y canción, y propone el cuidado como respuesta posible frente a un tiempo que parece haber olvidado ese valor.

El tiempo es como un río, pasa por todas las culturas y sale distinto en cada una. La comida que las comunidades Mbya guaraní comparten. El cuidado que sostiene los valores y las tradiciones, eso es el corazón del libro. Todo eso convive ahora en «El Portal de la Navidad». Solo falta una cosa, cruzar el portal y leerlo.
Este libro no solo cuenta historias. También traduce. Aguyjevete es un saludo, quiere decir «hola, estoy bien», pero ya trae la gratitud adentro. Nosotros separamos esas dos cosas, saludar por un lado y agradecer por otro. Ellos las dicen con la misma palabra. Yvyrareta tampoco es solo tierra de árboles, es como los guaraníes llamaron a esta provincia mucho antes de que existiera el mapa que hoy conocemos como Misiones. Usamos palabras así todos los días, para nombrar el lugar donde vivimos o para saludarnos, y casi nunca nos preguntamos qué quieren decir en realidad. El Portal de la Navidad también busca eso, rescatar esos sentidos antes de que se pierdan.
Este libro se suma a una biblioteca digital, gratis para cualquiera, pensada para rescatar valores, tradiciones y cultura. Cada obra que se suma ahí queda disponible sin costo y sin trabas. Es un aporte real a la memoria de Misiones, y a las palabras, las comidas y las formas de nombrar la tierra que la cultura Mbya guaraní todavía nos regala.

Tarjeta con código QR para acceder al libro El Portal de la Navidad de Julio Resek desde el celular